No imprescindibles, útiles, necesarios

Hace unos días os hablé de lo que para nosotros son imprescindibles que hay que tener en casa para la llegada del bebé. Pero a parte de los imprescindibles, hay también un arsenal de artilugios no imprescindibles, aunque sí útiles y tal vez necesarios en algunas ocasiones, que nos puede interesar tener preparados para la llegada del bebé.

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Cambiador. Casi un imprescindible. Para nosotros está en la categoría de necesario (pero se puede tener un bebé y no tener cambiador). Muy útil para no cargar más la espalda cuando hay que cambiar al bebé (y los primeros meses hay que cambiarlos muchas veces al día). Sin duda, hacerse con un cambiador es una muy buena idea. A partir de los seis o siete meses para nosotros ha resultado menos útil o necesario.

Chupetes. Para nosotros son no necesarios. Hay bebés que quieren chupete, y hay bebés que no quieren el chupete ni en pintura.  Mofletes ha resultado ser de los bebés que no quieren saber nada de nada de ellos.

Juguetes, sonajeros y otros. Creemos que no es necesario comprar juguetes. Como por arte de magia van apareciendo en casa: familiares y amigos os van a regalar sonajeros y juguetes varios.

Muselinas, pañitos, pañuelos. Muy útiles. Se pueden usar pañuelos u otras telas y ropas, como baberos. Pero las muselinas nos han sido realmente útiles para tapar al bebé en verano y otoño, para proteger la cama, la sillita del coche y la silleta de vómitos o cacas líquidas (sí, los escapes de caca no se sabe como, pero lo manchan todo). Para el reflujo de leche o pequeños vómitos las muselinas de tamaño más pequeño nos han ido muy bien, muy útiles hasta los seis meses, nunca teníamos suficientes.

Hamaca. Hay bebés a los que les encanta estar en la hamaca. Otros bebés no quieren saber nada de la hamaca. En nuestro caso, hasta los dos meses nuestra bebé solo quería brazos: no quería estar en el capazo ni en ningún otro sitio. A partir de los dos meses empezó a aceptar estar unos cinco o diez minutos en la hamaca, siempre y cuando hubiera movimiento. Así que nos hicimos con una hamaca que se balancea sola. ¿La hemos usado mucho? Pues no. Lo de la hamaca nos servía para eso, cinco o diez minutos. Teníamos otra hamaca, una hamaca de baño que creíamos que sería una compra inútil (la compramos antes de comprar la bañera con patas, cuando creíamos -erróneamente- que bañaríamos al bebé en el plato de ducha). Pues la hamaca de baño ha sido lo que más hemos usado. Es fácil de transportar de una habitación a otra, escaleras arriba y escaleras abajo, incluso con la niña tumbada en ella.

Mochila / fular. Queríamos portear desde el principio. Nos dejaron un fular semielástico, y pudimos probar. A nuestra hija el fular no le gustaba . Hay bebés a los que les encanta. También nos dejaron una mochila ergonómica. No queríamos comprar una sin saber si la íbamos a usar. Ha sido todo un éxito. Lo de pasear en la silleta es factible un rato, pero lo de pasear en la mochila le encanta. Así que si no tuviéramos la que nos han dejado, nos compraríamos una seguro.

Sacaleches. Fue útil los primeros días de la subida de leche, ya que necesitaba sacarme un poco de leche para aliviar la presión. También nos ha sido muy útil para poder congelar leche y poder seguir con la lactancia por lo menos hasta los seis meses (la OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, y en este país hay que hacer malabarismos para conseguirlo cuando las mamás vuelven al trabajo). Nosotros teníamos claro que íbamos a necesitar uno, pero si no es así, recomendamos comprarlo cuando sepamos que lo necesitaremos. Para casos de urgencias (como la subida de leche o alguna posible mastitis, etc) siempre podemos comprar uno en farmacias, tiendas de puericultura, por internet, en grandes superficies.

Trona. Puede esperar. Sin duda es un imprescindible en casa, pero no para la llegada del bebé. No nos hicimos con una trona antes de la llegada de Mofletes porque no le veíamos sentido a tener la caja de la trona o la trona ya montada cuando no la íbamos a poder usar hasta que Mofletes se mantuviera sentada. Así que fue una buena decisión. Mofletes se aguantó sentada justo cumplir los cinco meses, y al cabo de un par de semanas empezamos a ponerla en la trona.

Parque. No queríamos parque. Queríamos que nuestra hija corriera / gateara por casa, que pudiera descubrirlo todo a su ritmo, explorar a sus anchas. La realidad ha sido otra: necesitamos algún rato de “sabemos donde estás y que no te vas a mover de ahí durante tres minutos seguidos”. Así que el parque es una opción para ratitos cortos.

¿Cuál ha sido vuestra esxperiencia? ¿Hay otros artilugios que considerais necesarios?

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